31 ene. 2011

Spartacus: Gods of the Arena (Cap. 2 – Missio)


Me pongo manos a la obra con este segundo capítulo de Gods of the Arena, la precuela de Blood and Sand y que como os dije en la primera entrada iré semana a semana comentando uno a uno cada episodio que se vaya estrenando en la cadena Starz de los EEUU, hasta llegar al total de los 6 episodios. A partir de aquí spoiler, así que antes de poneros a leer ver el capítulo y luego os pasáis por aquí y leéis y comentáis que os a parecido a vosotros.

El episodio empieza justo donde nos dejó la semana pasada, tras la brutal paliza que Batiatus recibió a manos de sus enemigos lanistas (las personas que reclutan y manejan a los gladiadores) Tullius (Stephen Lovatt) y Vettius (Gareth Williams), por negarse a vender a su actual campeón Gannicus. Por lo que Batiatus pensará el modo de vengarse y a la vez de conseguir su ansiado objetivo de llegar al coliseo en su inauguración. Para ello engañara a Vettius para que no se reúna con Quintilius Varus, un hombre de poder de Roma que llega a Capua buscando los gladiadores que lucharan en la inauguración del coliseo. Después de engañar a Vettius y de que sus novatos gladiadores le propinen una paliza casi de muerte para cobrar su venganza, lograra que Varus llegue a su villa con la ayuda de su mujer Lucretia y de la sexy Gaia. Una vez en la villa Batiatus y sus fieles aliadas conseguirán que Varus lo apruebe para que sus gladiadores lleguen al coliseo.

Tras ver el episodio sorprende la rapidez con la que han avanzado los acontecimientos, y es que a falta de varias cosas esta ya casi todo en su lugar para que concuerde con Blood and Sand. Cierto es que son tan solo 6 capítulos donde contarlo todo pero que en el segundo se haya contado tanto sorprende, vamos a comentarlo:


Después de que Batiatus recuerde viejas glorias de su padre y de su abuelo, sabiendo que aun esta a la sombra de ellos y que todavía tiene que luchar y pelear mucho para estar a su altura, ya ha empezado a mostrar síntomas de revelación y de demostrar que él no es su padre y que puede conseguir lo mismo o más que su padre, así destituye a su Doctore (viejos gladiadores que entrenan a los gladiadores) porque era el de su padre; en una muestra de borrar todos los vestigios que pueda haber de su padre; y pone al mando a Oenomaus, el Doctore que nosotros conocimos en Blood and Sand. Y también le da la marca de gladiador a Ashur y otro novato simplemente por su trabajo de venganza con Vettius, sin haber pasado la prueba. Estos sucesos hacen enloquecer al antiguo Doctore que se lanza a por Oenomaus para matarlo, al final como os imagináis Oenomaus mata a su Doctore y se proclama como el nuevo.

Crixus empieza a mostrar sus dotes de fiero guerrero y casi vence al actual campeón aun sin tener la marca de gladiador, todo gracias a las enseñanzas de Oenomaus, y gracias a estas enseñanzas es por lo que Batiatus lo escoge como su nuevo Doctore como hemos comentado arriba. La amistad entre Gannicus y Oenomaus puede romperse y provocar enfrentamientos debido a un obligado encuentro sexual entre Gannicus y la mujer de Oenomaus, Melitta (Marisa Ramírez).

En resumen Crixus empieza a destacar, Oenomaus ya es el Doctore, Ashur ya tiene la marca de gladiador, Batiatus empieza a mostrar sus formas y a alejarse cada vez mas de su padre, y ya parece que ha conseguido lo que quería. Veamos por donde tira el siguiente capítulo y si el encuentro entre Gannicus y Melitta para satisfacer a Varus acaba en algo o solo en problemas de esclavos.

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