7 may. 2011

Thor – (2011)


Ya tenemos entre nosotros la nueva adaptación/presentación del tercer vengador que aparecerá en la inminente y parece que épica y espectacular película de los vengadores que podremos ver el año que viene. Pero antes toca pararse a ver que nos ha ofrecido la película del Dios del Trueno Marvelita. Película que no convencerá mucho a los neófitos del personaje del comic, pero busquen una película buena de aventuras y súper héroes y que creo agradara aún menos a los seguidores del personaje.

Tras un prólogo algo torpe y vacio donde se nos presenta a los personajes asgardianos, Odín (Anthony Hopkings) el Padre de todos. Loki (Tom Hiddleston) hijo de Odín y hermano de Thor (Chris Hemsworth), al guardián Heimdall (Idris Elba) y a los guerreros Volstagg (Ray Stevenson), Hogun (Tadanobu Asano), Fandral (Josh Dallas) y Sif (Jamie Alexander). Thor es desterrado por su padre a la Tierra (Midgard en la mitología) por irresponsable, arrogante y prepotente (vamos por ser el chuloputas, poligonero de Asgard) y avivar la ancestral guerra entre Asgard y los gigantes de hielo de Jotunheim. Odín también lanza el martillo Mjolnir (¿esto se pronuncia como dicen en la película? Porque si es así llevo toda la vida llamándolo malamente xDD) a la Tierra para que aquel que tenga el valor, humildad y sapiencia necesaria pueda empuñarlo y conseguir así el poder de Thor.

A partir de aquí la película se divide en dos partes muy diferenciadas que no se complementan entre ellas y son muy independientes, la primera, la historia en la Tierra, una comedia patatera con tintes de acción donde vemos a un Thor (inflado a esteroides) repartir hostias a mansalva. Que aunque tiene momentos interesantes, no llega a interesarnos lo suficiente, y termina por entusiasmar más (al menos a mí) el cameo de Ojo de Halcón (Jeremy Renner). La pelea final en la Tierra podría haber dado más de sí, y no quedarse en la pelea de payasos que se vuelve, que parece un teatrillo de medio pelo de cosplayers en mitad de un pueblo.


Por otro lado tenemos la trama en Asgard, donde vamos viendo cómo se va fraguando la traición del enemigo y donde esta vez sí, se respira el aire a súper héroes, con un tono pijamero muy bueno y alejándose de la faceta más realista de la historia como otras franquicias comiqueras se han empeñado en mostrar. Y es en esta parte donde vemos el tremendo potencial técnico del cual hace gala la película, con una recreación fantástica tanto de Asgard como de Jotunheim, como del vestuario de los personajes, fabulosas las armaduras (sí, parecen Los Caballeros de Zodiaco, pero mola) y vestimentas que le dan un toque mucho mas místico y épico, aunque en la Tierra se pierda todo lo conseguido.

Hablando de los personajes, podemos decir que los actores cumplen, sin alardes, pero cumplen. También echamos de menos una mayor profundidad en estos, ya que algunos secundarios pasan sin pena ni gloria por la pantalla y tan solo Thor y Loki muestran algo más de personalidad y carácter.


En conclusión la película de Kenneth Branagh es un tanto flojeras, pero pensando las 2 horas que dura, seme pasó el tiempo volando y me lo pase bastante bien viéndola y devorando las palomitas. Tiene momentos donde no podemos más que soltar la carcajada y otros donde disfrutamos con la típica pelea entre héroe y villano. Divertida si nos dejamos llevar y no esperamos nada junto a nuestro buen cubo de palomitas.

Ah y después de los créditos hay una breve escena como es ya costumbre en las películas de Marvel.

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