8 mar. 2011

Cisne Negro – (2010)


El otro día me acerqué por el cine para ver la nueva película de Darren Aronofsky, después de ver los fabulosos tráiler, en los que podíamos deducir que se nos venía encima un thriller psicológico con tintes de terror, y de leer varias críticas de lo magnifica que era, la expectación por ella era bastante alta (maldito hype). Así que saqué mis entradas, compré mi cubo de palomitas y mi litro de Coca Cola y me senté en aquella sala que estaba a reventar de gente. Sin duda alguna no era el único allí que tenía unas ganas locas de verla, aunque esas ganas se tornaran en desilusión en los primeros minutos del metraje por una razón, tan obvia pero que no me di cuenta antes, el ballet.

Y es que la premisa de la película es tan simple como conseguir el papel protagonista en una función de ballet, y claro cuando el ballet no es santo de mi devoción y la película aun está arrancando, no paramos de comernos sesiones de entrenamientos de ballet y ballet y más ballet y… me estoy quedando dormido, joder que se le vaya la pinza ya a la Portman que las palomitas escasean. Por supuesto que mientras vamos conociendo a los personajes, pero hasta que no los ubicamos a cada uno dentro de la cabeza de Nina Sayers (Natalie Portman), los personajes no son más que una madre ultraprotectora, un maestro exigente o una compañera a la que superar. Más tarde nos daremos cuenta de que cada personaje representa una faceta de la protagonista absoluta Nina. 


Tendremos la dualidad de Nina con Lily (Mila Kunis), mientras que la primera representa la perfección, la superación, el Cisne Blanco. Lily nos muestra la cara de la perversión, de los placeres terrenales, el Cisne Negro. Por otra parte Erica Sayers (Barbara Hershey) la madre de Nina es el cabo al que aferrarse para no perder el rumbo, la cara que ha visto la imperfección humana y no quiere que su hija caiga presa de sus tentaciones. Thomas Leroy (Vincent Cassel) es la meta a la que llegar y el arduo camino hacia ella. Sus compañeras bailarinas representan la envidia de no ser la elegida. Y por ultimo Beth Macintyre (Winona Ryder) es el miedo de Nina, el miedo de fracasar y ser reemplazada. Todos estos personajes conforman la mente enferma de Nina, el estrés que puede representar el obsesionarse con una disciplina, que aquí se torna en locura.

Una película opresiva, con una fotografía oscura magnífica, una cámara nerviosa que baila al son de sus protagonistas, sin perder el rumbo en ningún momento, una música contundente y directa, una protagonista absoluta que interpreta maravillosamente Natalie Portman, que la ha llevado a ganar multitud de premios todos merecidísimos. Y unos personajes secundarios que complementan la compleja mente de Nina. Una vez que la película arranca se torna magistral, la evolución de Nina es fabulosa, de la más absoluta perfección, modestia y timidez, sucumbe a los placeres del sexo, se corrompe y se convierte en el Cisne Negro.


Cisne Negro nos muestra la locura de una mente humana por alcanzar la perfección, por alcanzar el Olimpo y alzarse por encima de los demás, tan solo para después dejarse llevar y abrir sus puertas al mundo terrenal y a los placeres que este contiene. Terrorífica por momentos, usando luces y sonido para aterrar en alguna escena al espectador. Y bastante explicita con el dolor y sensual con el sexo.

Como ya he dicho el principio me parece soporífero e incluso aburrido, pero después se vuelve muy interesante y magnífica, y no sabemos si lo que vemos en pantalla es cosa de Nina o si es real. Magnífica obra de este director, y ya lleva unas cuantas, ya veremos si sigue por este camino y sigue dejándonos grandes películas, o si con su siguiente película se deja llevar por el mainstream y acaba decepcionando. Desde luego que espero que no, porque si sigue por esta senda puede dejarnos con una película diferente y espectacular. Para el que no lo sepa está preparando la nueva película de Lobezno.

Publicado también en No Mas Hype

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