2 jun. 2011

Coleccionismo: ¿Enfermedad o Pasión?


El coleccionista es un ser extraño, una persona normal a los ojos de la gente (bueno, en algunos casos no) pero que junto a sus colecciones puede ser huraño, despiadado y sobreprotector. De hecho existe un rumor que dice que es más peligroso tocarle las colecciones a un coleccionista que mojar a un gremlin. Porque en el fondo el coleccionista es como el padre protector que no quiere que nadie toque a su niñita de sus ojos, que nadie mancille su pureza, que ningunas manos rudas y grandes la toquen, y que no la rompan con golpecitos y fluidos varios. Al final la niñita salió puta, pero eso es otra historia.

Nosotros los coleccionistas (y ya me incluyo yo en el grupo), solemos coleccionar todo lo que nos caiga en las manos, colecciones hay tantas como cosas pueda haber en el mundo, pero claro si a uno no le gustan los sellos no va a coleccionar sellos. Por lo que solemos buscar colecciones que nos gusten y que nos llene coleccionarlas. Los coleccionistas de nuestro colectivo suelen tener prioridades por videojuegos tanto retro como nuevos, consolas de generaciones pasadas y ordenadores que son puras antiguallas, ediciones de coleccionista que están tan de moda hoy en día. O por otra parte comics que tuvieron poca tirada y que ahora se venden más caros que el oro, o colecciones enteras y a ser posible en distintos formatos o ediciones.

Todas estas colecciones llevan a la persona que las compra a indagar en rincones oscuros y lúgubres donde nadie miraría, a indagar por foros y paginas de compra/venta buscando la mejor oferta y a conocer a mucha gente que será vital en el arduo proceso que es coleccionar algo. Para el que no disfrute con esta afición seguramente piense que es una manera absurda de gastar el dinero, pero comprarte una figura que te ha costado sudor y lagrimas ahorrar para hacerte con ella, gastarte todo lo que tenias ahorrado en un juego que llevabas buscando años para después ni siquiera sacarlo de su caja o buscar cosas tan absurdas como las cajas originales del producto en cuestión, los manuales o alguna pieza que no tengas, es algo mágico para el coleccionista.


Estanterías abarrotadas hasta lo más alto, armarios y cajones llenos de cajas vacías, y dinero, mucho dinero, tiempo e ilusión gastados. Yo siempre he dicho que un coleccionista tiene algo de Síndrome de Diógenes y de Trastorno obsesivo-compulsivo, las cosas tienen que estar ordenadas, clasificadas y hay que saber que falta, que es mejorable, que se puede cambiar…

Muchos de vosotros seguramente hayáis sentido dolor en el pecho cuando el quiosquero no os guardo esa colección una semana y ahora queda un hueco vacio en ella, cuando tuvisteis que dejar un juego a medias, cuando vuestra madre os tiro la caja o cuando la caja no tuvo mas remedio que pasar a mejor vida porque no podíais dormir con una torre de cartón al lado. Quizá a día de hoy también sintáis un dolor en el pecho cuando no conseguís el logro que tanto se te resiste o cuando no podéis haceros con esa magnifica oferta que habéis encontrado en vuestra tienda y que sabéis que la próxima vez que la veáis estará mucho más cara y más difícil de conseguir.

Quizá sintáis rabia al ver pasar tantos objetos de coleccionista ante vosotros y no podáis haceros con ellos por el hecho que ya comente en mi anterior articulo, quizá maldigáis al pobre dependiente del Game cuando te dice aquello de “Cuando te aburras del juego tráelo, que nosotros te lo compramos” o quizá tengáis instintos asesinos cuando veis que aparece una nueva edición mejor que la tuya de algún producto y no sabéis si tener duplicado el mismo producto por tener todas las versiones o adquirir algo nuevo para tu colección.


Si sentís esto seguramente seáis coleccionistas, o en el fondo de vosotros hay un ente que quiere apoderase de vuestro cuerpo para empezar a acumular y a acumular hasta llenarle la casa a vuestros padres porque el Batman que comprasteis a tamaño real y que da la bienvenida en el salón ocupa mas espacio del debido. Pero tranquilos a mi aun no me han detectado ninguna enfermedad y se perfectamente que cada noche me juego la vida ante un posible terremoto, donde moriría aplastado por cientos de revistas, comics, libros, dvds, cajas y vilmente apuñalado por multitud de picos cortantes y afilados de las figuritas que decoran mis intentos de colecciones.

Por todo esto yo aun no se si esto es una enfermedad o pasión, pero lo que disfruto coleccionando y disfrutando con mis colecciones no tiene nombre, porque yo disfruto simplemente comprando un videojuego y poniéndolo en la estantería, pero también disfruto jugándolo, al igual que comprar un comic, verlo, olerlo y dejando que decore la estantería, para después leerlo. Por que los coleccionistas disfrutamos el doble de las cosas, así que venga saca esa alma y empieza a coleccionar algo, a terminar las colecciones que ya tienes o a crear la base de datos que todo coleccionista necesita y que no existe.
 

Y para terminar me he tomado la libertad de crear los diez menos tres mandamientos del coleccionista:
  • Amaras a Ebay y la segunda mano sobre todas las cosas.
  • Terminaras las colecciones aunque te vaya la vida en ello.
  • No romperás la caja ni aunque estés en peligro de muerte
  • Robaras a la Sinde solo cuando haga falta.
  • Codiciaras los bienes ajenos y sentirás envidia no sana.
  • Mataras al que veas conveniente por el bien de tus cosas.
  • Honraras a tus padres por guardarte las cosas.
Publicado también en No Más hype

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