6 jun. 2011

Piratas del Caribe: En Mareas Misteriosas


El otro día me acerque a ver la cuarta película de los ya famosos piratas que nacieron en un muy lejano 2003 y que hace la nada despreciable de 4 años terminó la tercera y la que muchos creímos que ultima película de la saga, aunque dejaran el final abierto para una posible continuación. Así que el productor Jerry Bruckheimer en su afán por seguir llenándose el bolsillo con esta saga, nos ha traído la cuarta (y ya os digo yo que la quinta y la sexta van a caer fijo) película. Una película que me pilla con las expectativas bastante bajas, realmente una cuarta película no era necesario; y menos después de ver la tercera; y de aquí a un tiempo (algunos dirán que ya) la saga va a empezar a oler a quemado. ¿A conseguido la saga renacer? ¿Es más de lo mismo? ¿Esta Jack Sparrow mas repetido que una canción de Camela? Tras el salto vamos a intentar responder a estas preguntas y más.

La película comienza podríamos decir que donde se quedo en la tercera, con Jack Sparrow (Johnny Deep (¿realmente era necesario que pusiera el nombre?)) y Gibbs (Kevin McNally) en tierra y sin barco, para los que no se acuerden, al final de la tercera la Perla Negra zarpa dejando a Sparrow en tierra. Tras idas y venidas Jack se verá dentro del Queen Anne's Revenge, el barco del “temible” Barbanegra (Ian McShane), junto con Angelica (la pechugona Penélope Cruz). En busca de la Fuente de la Juventud en una carrera por llegar antes que los españoles y la armada inglesa al mando del mejor personaje de la saga, Barbossa (Geoffrey Rush).


Lo primero que sorprende tras salir del cine y echar la vista atrás, es que aunque la película se llama Piratas, no hemos visto ni un combate marítimo y los personajes se tiran en tierra mucho más tiempo que a bordo de un barco. Otra cosa que sorprende es que hayan despachado de esa forma a La Perla (si alguno quería volver a verla ya os digo yo que “no”), y otra cosa que sorprende y que mientras las otras pueden ser buenas o malas depende de quien las mire, esta es mala para todo el mundo. Y es que el “temible” Barbanegra, el pirata que inspira terror a los piratas, es sin ninguna duda el peor villano de toda la saga, el personaje esta mal creado desde el principio y no le inspira terror a nadie, vamos esos “zombis” que no tienen nada de zombis dan mas miedo que la cosa esa que se hace llamar Barbanegra. Si Davy Jones en la tercera parte ya daba risa, con este os vais a descojonar, en serio, vaya mierda personaje y eso que lo interpreta un actorazo que sino mejor pegarse un tiro.


Como sabréis, si no ya os lo digo yo, el ejecutivo de una famosa empresa de tomate frito, Orlando Bloom y Keira (apellido-impronunciable) Knightley, no aparecen en esta película, y han sido sustituidos por Sam Claflin y Astrid Berges-Frisbey (no, Frisbee no, Frisbey, quizá esta también sea una ejecutiva de una famosa empresa de discos voladores…) en los papeles de Philip y Syrena respectivamente. Y será porque esta tía esta mas buena o yo que se pero ni acordarme de los sosainas de los otros la verdad, y me han convencido estos dos con su historia de amoríos interraciales.

En resumen y para ir chapando ya, que es tarde, la película de Rob Marshall es muy divertida y entretiene, para mi es mejor que la tercera aunque no llegue a la altura de la primera. Si eres fan de Sparrow vas a tener tu dosis y no te va a defraudar, y la verdad sea dicha pensaba que me iba a gustar menos por eso de que van ya cuatro. Si tuviera que quedarme con algo de la película, me quedo con la primera aparición de las sirenas, en apenas unos minutos crean una atmosfera de magia y de terror hacia lo desconocido que te atrapa, después empiezan las tortas y se pierde todo pero oye, durante un instante lo han conseguido.

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