18 jul. 2011

La invasión Transformers ha llegado


Michael Bay es un tío muy listo, detrás de las cámaras no será un director que vaya a pasar a la historia por su calidad, pero sabe lo que el público demanda y sabe como hacer sus películas para que la taquilla reviente. Y es que esta tercera parte de la saga de muñecos de Hasbro lleva acumulado más de 400 millones en menos de una semana. No esta mal para una franquicia que no es que tenga una calidad desbordante ni que sea conocida hasta por la abuela.

Pero volviendo al tema, Bay sabe lo que el publico quiere, lo que mueve a la muchedumbre de hoy en día, póngame efectos especiales hasta en la sopa y de ingrediente especial a una tía buenorra que se vaya paseando de aquí para allá, que ya veréis como las hienas acuden al cine sedientos de un despiporre como esta Transformers: El lado oscuro de la Luna. Y si encima le añades el 3D tan de moda el resultado es rápido, y el baño de oro para los productores esta asegurado.


El guion nos cuenta como la carrera espacial de los años 60 fue una tapadera para descubrir que fue lo que hizo colisión en el lado oscuro de la Luna. Que ¡sorpresa!, eran Transformers, a partir de aquí más de lo mismo, objeto súper poderoso que sirve para salvarlos a todos (de verdad, después de un cubo, la llave esa o lo que fuera de la segunda y los pilares ahora de esta que será lo siguiente, ¿un consolador gigante?) hostias por aquí, hostias por allá, movimientos sensuales de Carly Spencer (Rosie Huntington-Whiteley), las gilipolleces de Sam Witwicky (Shia LaBeauf) y Simmons (John Turturro) y poco más.

Por que Transformers sigue siendo Transformers y a estas alturas de la vida no va a cambiar, por eso os vais a encontrar lo mismo que ya habéis visto pero con un toque más salvaje, y más brutal, aunque con más inteligencia y con una puesta en escena más correcta que esa fatídica parte que fue la segunda. Con escenas muy pero que muy bestias tecnológicamente hablando, por las cuales amortizareis bien la entrada nada más que por ver semejante espectáculo en una pantalla gigante y con un cubo de palomitas al lado. Aparte podemos decir que se le ha añadido un plus de violencia a la saga, muere mucha gente y algunos Transformers son vilmente asesinados.


No esperéis gran cine, no esperéis la película revelación de acción, pero aseguraros un refresco y buena comida, acomodaros en la butaca y dejaros llevar y os encontrareis con una película muy burra en efectos especiales y una diversión veraniega para estas tardes calurosas. Por momentos podrá hacerse larga (esas casi 3 horas que dura puede hacerle mella), pero en los momentos álgidos de la película la diversión esta asegurada. Para mi es la mejor de las 3, no es tan modesta como la primera (y para lo que estamos hablando no quiero que sea modesta), y no es tan absurda como la segunda. Y por sorprendente que parezca, ¡¡no me he mareado viendo una película de Michael Bay en 3D!!

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